SOMOS EL PRIMER DIARIO ELECTRÓNICO CIUDADANO DEDICADO A ANTIHUALA, TEMUCO CHICO, LA ARAUCANA Y CARAMÁVIDA, QUE INCLUYE ADEMÁS, NOTICIAS DE LA COMUNA DE LOS ÁLAMOS, PROVINCIA DE ARAUCO, REGIÓN DEL BÍO-BÍO, CHILE. CREADO EL 1° DE JUNIO DE 2009.

lunes, 17 de marzo de 2014

Patrimonio Arquitectónico de Caramávida y una breve historia de sus familias.

En nuestra comuna de Los Álamos existe  un patrimonio cultural arquitectónico olvidado, que no se ha valorizado y que bien merece destacarse.

 El patrimonio cultural de un pueblo está compuesto por todos los bienes, tanto materiales como inmateriales, que son producto y a su vez determinan una identidad propia, reflejan el alma de ese pueblo: las costumbres, las manifestaciones, los usos, el lenguaje, la artesanía y la arquitectura; su manera de ser, hacer y sentir.
 En cuanto al patrimonio histórico de nuestra comuna, la desidia de las autoridades de turno en el tiempo lo han demostrado por ejemplo,  al no instalar  un monolito o alguna lectura que indiquen  los hechos históricos importantes ocurridos en nuestro territorio, durante la Conquista de Chile.  Aún  no es posible  que sea recuperada  la Casona Eyheramendy (Monumento Histórico Nacional);  ni  tampoco se ha logrado  dejar como centro de cultura o algo similar  alguna estación   de la romántica época del ferrocarril (solo sobrevive la  estación de Antihuala, donada por la Alianza para el Progreso después del terremoto de 1960, hoy en poder de un particular) y no se restauran algunos elementos del patrimonio del pujante pueblo minero de Pilpilco en el siglo pasado, lo cual  es comprobable a simple vista.  Ver el trabajo realizado por las autoridades en la recuperación del patrimonio cultural arquitectónico de  Contulmo y Cañete, es solo un ejemplo. de sana envidia. Muchas  casas antiguas  solo  conservan – a duras penas – una descuidada fachada.

En esta oportunidad nos referiremos a Caramávida, 

antiguo lugar de indios, que es mencionado incluso en la historia de Chile en el año 1560, cuando se traslada el Fuerte Tucapel, durante unos años, para mantener tranquilo  a los indios, después de la muerte del gran toqui Caupolicán. Fue un importante valle, que formando parte de la Comuna de Los Álamos, es mencionado  junto a la gran Quebrada  de la cordillera de Nahuelbuta, como distrito que formó parte en  la creación de la comuna  de los Álamos, el 22 de Diciembre de 1891, logrando tener una importante población, con una escuela primaria que duró más  de ochenta años, llegando a tener en algún momento cerca de 60 alumnos, hasta ser cerrada por no  tener alumnos  en la década anterior.

 Hoy el valle de Caramávida, rodeado de abundante vegetación y una gran arboleda,  ubicado a  tan solo 3 kilómetros de Antihuala, junto a  San Román, unos kilómetros más al interior, lo habitan en total, no más de una veintena de familias, la mayoría mayores de edad. En  particular, en  la localidad de Caramávida, existe actualmente una importante arquitectura,  que demuestra  el poder económico que tenían  las personas que allí vivieron, construyendo hermosas casas que hoy  la mayoría de los actuales propietarios las conservan, pudiendo ser observadas por quienes visitan el lugar de solaz que posee un entorno, con  una importante belleza natural.
Casa  de don Gastón Araneda

 Fotografía antigua

Esta vivienda, bloque de un piso con galería vidriada hacia el camino, donde es posible ver como todo se mantiene como en el pasado, es posible  que haya tenido un corredor abierto, que fue cerrado en fecha más reciente a la construcción de la casa. Es una vivienda de madera con cubierta de plancha de fierro galvanizado, a la cual se le han realizado mantención en el tiempo.

Esta casa  que está ubicada a no más de 30 metros del río Caramávida,  cruzando el puente,  perteneció  a don Juan Calixto Araneda, casado con Rosa Chávez quienes tuvieron tres  hijos: Jorge, Edgardo y Gastón Esteban Araneda Chávez. Este último, vivió en ella por muchos años, luego se trasladó  a Santiago y solo en el verano se hacía presente por la zona.  A la muerte de don Gastón, la viuda  instaló en el interior del sitio una casa para una familia que actúa como cuidadora y  tienen la misión de  mantener el inmueble en buenas condiciones.

 Familia Carrillo Schneider.


Es una casa  de madera de piso y medio con amplio comedor y galería vidriada,  que perteneció  al doctor Octavio Orellana Fuentes, quien ejerció  su profesión  en el puerto de Lebu, siendo además diputado de la República.Tuvo varios puestos: en Carabineros, ex-beneficencia, FF.CC, Seguro, etc. Y en todos dejó huellas de su amplio espíritu humanitario y de gran competencia. 

Sonriente y con cara de persona alegre y satisfecha, se conquistó en toda la provincia de Arauco, laureles y muchas simpatías, llegando a ser Diputado de la República, en la década de los 60 del siglo pasado.

Como gustaba  de la vida bucólica  se compró un buen fundo en “Caramávida” ; que fue un  verdadero vergel, pues sus frutales (manzanas de fama), siembras en general, animales seleccionados, le dieron fama.

 La casa fue comprada en el año 1966 al doctor  Orellana, por don  Juan Carrillo Garrido, quien provenía de Tranaquepe,  avecindándose en el lugar al año siguiente, donde  había trabajado como empleado por más de 44 años en  el Fundo Lleu-Lleu de la Familia Ebensperguer, propietario de grandes haciendas en la provincia de Arauco, que conformaron más de veinte mil hectáreas.

 Don Juan Carrillo, en su primer matrimonio con Lidia Schneider Muñoz  tuvo cuatro hijos: Ricardo, Roberto, Alfonso y Ociel. Luego del fallecimiento de la señora Lidia, don Juan en segundas nupcias se casa con la hermana  de esta, doña Elizabeth Schneider Muñoz,  con quien tuvo dos hijas: Lidia y Sara. A la familia, se agrega Ricardo Fernández Schneider, hijo de la Sra. Elizabeth. Constituyeron  en sí, un matrimonio que siempre ofreció cordialidad y muy  buena atención en su hogar.

 Don Juan Carrillo,  una persona amable de recia contextura  física,  permaneció enfermo un par de años falleciendo  el 20 de junio de 2012, a la edad de 86 años.  En  años anteriores, esta casa de dos pisos con amplia galería, funcionó como hostería. Hoy mantiene un camping a orillas del río Pichi-Caramávida.

Esta otra casa  antigua está  ubicada al costado norte del sitio.

Casa Amarilla de los Pizarro


Vivienda  de dos pisos con galería vidriada en ambos pisos. Podría haber sido corredor abierto, cerrado en fecha posterior. Posee interesantes elementos  ornamentales de madera. Probablemente construida a comienzos del siglo  XX.

Su primer dueño fue doña Carolina Araneda, posteriormente perteneció a don Francisco Pizarro (don Pincho Pizarro) padre de  José Leonardo, José Francisco “Cucho” Pizarro, José Marcelo y Carmen Elba Pizarro Blancaire.

 Hoy esa casa  y los campos que poseen son visitados  por sus descendientes en el verano, siendo administrados  durante el año por don Gabino Mora, quien mantiene cierta actividad agrícola.

 Casa  de  don Osvaldo Araneda

 Foto antigua de su estado original

Vivienda de madera con corredor, dos pisos, bloque regular. Revestida con plancha metálica ondulada. Se repite la tipología de galería vidriada presente en la zona. Actualmente se encuentra  en ruinas, sosteniéndose  una parte con mudo testigo de lo que fue esta mansión del siglo pasado.
La extensa familia Araneda que vivió en Caramávida, llegó a poseer unas 2500 hectareas de tierras, cuyo tronco es don Bernardo de Serra Araneda y Petronia Zambrano Araneda, que tenía 79 años al año 1900. Tuvieron 3 hijos Cecilio, Pantaleón y Viviano. Este último se casa en 1906 con Ana María Osses y tienen los hijos: Manuel, Santiago, Juan Calixto, Arturo, Amalia, Amelia, Elba Inés, María Mercedes y Viviano Osvaldo Araneda Osses. Nombrar  toda la descendencia conformaría una larga lista.

 La casa a que se hace referencia fue habitada últimamente por dos familias: el matrimonio de don  Viviano Osvaldo Araneda  Osses casado con (su prima) Delia Araneda Araneda, con quien tuvo 3 hijos: René Osvaldo, Jaime Marcelo y Viviano Hernán Araneda Araneda. Los dos primeros viven en Concepción y el menor vive en Los Álamos. Como Caramávida fue distrito, antiguamente existía el juez de distrito, cargo que ocupó en alguna oportunidad don Osvaldo Araneda Osses.

Al fallecimiento de don Osvaldo, su viuda  se trasladó a Los Álamos, donde vive actualmente.

En la otra mitad de la casa vivió Amelia, Elba, Mercedes y Manuel Araneda, que finalmente deciden vender a familia Sepúlveda Cid.

 Ana Rita fue la madre de Lucía Araneda quien se casó con Luis Sáez  de donde nacieron cinco hijas: Marta, Magdalena y  Carmen y Sáez Araneda, más dos hijas menores. En dicha casa, se podía observar las lámparas de lágrima y  escuchar un piano, que muy bien tocaba Magdalena. Don Lino  Florisondo Araneda Araneda casado con Idilia Uribe Palacios, fueron los abuelos de esta última familia mencionada y fue quien tuvo una de las primera tiendas en Antihuala,  (década del 50 al 60) con venta de géneros, posteriormente un almacén y estuvo ubicado en el sitio donde actualmente vive don Humberto Márquez.

 Don Carlos Roberto Araneda, también hijo de don Viviano  fue quien  le vendió un campo  de Caramávida a  don Aladino Astudillo.

 Casa de campo y bodega




 
Conjunto de casa de campo y bodega. La primera de un piso y corredor, la segunda de dos pisos. La vivienda es de madera y techo de teja de greda, construida en las primeras décadas del siglo XX. Posteriormente cambió a techo de zinc. De igual manera la bodega, como se observa en la foto era de techo de teja, siendo posteriormente reconstruida con madera  y cubierta de plancha de fierro, de fecha posterior, probablemente a mediados de 1960.
Se tiene antecedentes que allí vivió don Oscar Zúñiga,  que siendo viudo se casó con Alejandrina Araneda.

 Don Oscar Zúñiga fue un hombre de empresa, que  se especializó en construcción de caminos donde ganó bastante plata; se dedicó también a la agricultura y compró buen fundo en Caramávida, De recia contextura física,  valiente y arrogante, cuando algo le disgusta, es una persona suave para tratarle, de gran espíritu de servicio y de buenas cualidades.
En la actualidad su actual dueño es don Ricardo Correa, dueño de minas de carbón, con domicilio en Lebu.

 Familiar de  Alejandrina, Ada Araneda se casa con don Abel Galleguillos. Quien también tuvo un campo, el cual por varios años el General  de Carabineros visitaba y que después permaneció en él  durante varios años una vez  jubilado.

Esta localidad, se ha mantenido en el pasado, ya que no hace más de 20 años atrás que,  logró tener energía eléctrica y solo unos  quince años  comunicación telefónica. 

Estas casas que  hoy son mantenidas por sus dueños, constituyen un importante patrimonio arquitectónico que bien vale la pena valorizar, contribuyendo a  invertir en este y otros sectores desolados, recuperando  lo ya existente, para ir creando nuestra propia identidad y fomentar el turismo.


1 comentario:

Javiera Espinoza Miranda dijo...

Hola mi nombre es Patricia Miranda....estoy ayudando a un amigo llamado Bernardo Mora Henriquez oiundo de Puerto Aysen, en la busqueda de sus antepasados, en la cua su abuelo y bisabuelo dicen ser de caramavida son la familia MORA, ha sido un poco dificil encontrar informacion de ellos, quisiera saber si pueden enviarme informacion acerca de esta familia en caramávida, estuve leyendo sobre la historia de este lugar que uds. publican y que me parece maravilloso lo que hacen, sale nombrado un Señor llamado Gabino Mora como cuidador de una casa, ese Señor será de este lugar, es posible que puedan agregar algo con respecto a sus antepasados?....el abuelo de mi amigo se llamaba ELISEO MORA MANRIQUEZ y su bisabuelo SANTIAGO MORA.
Agradecida por lo que hacen, porque hacen historia...un legado.

atte.

Patricia Miranda